Cepillarnos los dientes es el camino correcto para tener piezas dentales sanas y una buena salud bucal. El odontólogo nos indica que se deben cepillar los dientes de arriba hacia abajo y los que se ubican abajo, se debe hacer en dirección hacia arriba. Una práctica que realizamos todos los días de nuestras vidas, al menos 2 y 3 veces, por lo que siempre es necesario renovar el cepillo. Aunque hacer esta actividad no genera cansancio, cambiar el instrumento tradicional por uno eléctrico resulta algo más cómodo. En el mercado existen varios tipos, así que veamos cómo funciona cada uno para decidirnos por el mejor.

Los mejores cepillos de dientes eléctricos

Los cepillos de dientes eléctricos son herramientas tecnológicas que nos ayudan a mejorar, y hasta perfeccionar, el mantenimiento de nuestras piezas dentales empleando el menor esfuerzo posible en un tiempo reducido. 

Aunque estos instrumentos datan de algunas década atrás, a través de los años, los fabricantes se han tomado la tarea de modernizarlos, haciéndolos más resistentes y livianos, y añadiéndoles funciones que hacen mucho más efectivo su trabajo. 

En la actualidad existen dos tipos: sónicos y giratorios, los cuales se debaten el primer lugar en el mercado. Para conocer más sobre cepillos eléctricos en Aparatos inteligentes podemos encontrar los mejores cepillos eléctricos de dientes, con opiniones y comparativas que nos ayudarán a elegir el más indicado para tratar nuestros dientes.

No siempre el cepillo más bonito es el conveniente, antes de decidir cuál comprar, primero debemos conocer sus especificaciones y analizar si será capaz de cubrir nuestros requerimientos de higiene dental. 

Cepillo eléctrico sónico

En el caso de los cepillos eléctricos sónicos tienen la particularidad de crear ondas de presión, las cuales resultan de la mezcla de tres elementos: saliva, agua y el dentífrico. Con un alcance superior al de cualquier cerda de cepillo dental. 

Esta tecnología emite vibraciones acústicas de un máximo de 31 mil movimientos por minuto, que se traducen en mayor efectividad en el cepillado. Además, sus cabezales se mueven en alta frecuencia, permitiendo remover residuos de lugares inimaginables en nuestra boca.

Esta tecnología es superior a la de otros cepillos debido a la combinación de movimientos mecánicos y de vibraciones acústicas que emplea, lo cual se traduce en una doble acción de limpieza. Y gracias a esa dinámica elimina la suciedad que se almacena en la línea de las encías.

Desde su lanzamiento los cepillos eléctricos sónicos se han convertido en los favoritos de las personas con ortodoncia, ya que limpian por debajo de los brackets, y además, elimina la placa y el esmalte. 

Tienen cerdas de diferentes texturas y tamaños, brindando al cepillado diferentes grados de dureza que hacen posible la desaparición de las manchas.

Y son silenciosos, así que no generan el estrés que puede ocasionar el ruido de los cepillos rotativos. Como si fuera poco, tienen temporizador e indicador del estado de la batería, haciendo posible la administración del tiempo de cepillado.

Cepillos eléctricos rotatorios

Por otro lado tenemos a los cepillos eléctricos rotatorios pioneros en esta categoría. Primero compitieron con los tradicionales y ahora se miden con los sónicos. Pero a pesar de sus años no dejan de sorprendernos.

Los cepillos de dientes rotatorios tienen un brazo que se mueve de adelante hacia atrás, con un cabezal que rota entre 5 mil y 8 mil veces por minuto, haciendo mucho más fácil el cepillado.

Su cabezal es redondo e intercambiable, ofreciendo comodidad y practicidad cuando se trata de remover residuos en las zonas de difícil acceso. Algunos cabezales tienen cerdas pintadas de un determinado color, que al ir desapareciendo indica cuando debe ser sustituido por uno nuevo.

La mayoría de los modelos rotativos utilizan baterías recargables, las cuales con una sola carga pueden funcionar hasta 15 días continuos, evitando cepillados sin concluir porque se queden sin energía.

Además el cuerpo es de una extensión lo suficientemente larga para llevar el cabezal hasta cualquier parte de la cavidad bucal, logrando eliminar el sarro y la placa bacteriana de manera permanente, gracias a su acción rotatoria continua.

Debido a todas estas virtudes, los cepillos eléctricos rotatorios son recomendados para personas con limitaciones físicas, artritis y síndrome del túnel carpiano, ya que evitan el movimiento constante de la muñeca y hacen posible que el cepillado se realice en un corto tiempo.

Científicamente comprobado

Los cepillos eléctricos, en sus versiones sónico y rotatorio, tienen la capacidad de realizar una limpieza profunda en la cavidad bucal, así como de reducir la placa y la gingivitis que se forman con rapidez en los dientes y encías. Para determinar cuál es el mejor, los científicos han hecho comparaciones y han evaluado los resultados.

Uno de estos estudios consistió en elegir a un grupo de personas con problemas de placa y gingivitis, el cual a su vez, se dividió en dos grupos. A cada uno de los miembros del primero le entregaron un cepillo eléctrico rotatorio y la distribución fue la misma para el segundo, con la diferencia de que recibieron un cepillo sónico.

Durante un tiempo determinado, estas personas cepillaron sus dientes con la herramienta indicada, y al finalizar la prueba, los resultados fueron los siguientes: el grupo A superó al grupo B, pues alcanzó un porcentaje superior en la reducción de la placa y la gingivitis.

Aunque estos resultados señalan a los cepillos rotatorios como superiores, los sónicos tienen una acción más efectiva en otras áreas, por lo que estos resultados podrían ser reversibles si los parámetros de evaluación variaran.

La decisión es exclusiva del usuario, aquí sólo encontrará los aspectos que le ayudarán a formar su propia opinión.

Complementos para que la limpieza sea total

A lo largo de este artículo hemos visto los beneficios que nos brindan los cepillos eléctricos rotatorios y sónicos, durante y después del cepillado. Sin embargo, los especialistas recomiendan el uso de otros elementos para completar la limpieza, pues ningún cepillo es capaz de eliminar en su totalidad los restos que se almacenan entre los dientes.

Por tal motivo, después del cepillado debemos pasar hilo dental encerado entre los dientes, pues es el único que elimina los alimentos que se esconden en esa parte de la boca. Cabe recordar que si no son removidos producen las antiestéticas y molestas caries.

Seguidamente, aplicar enjuague bucal y dejar que se reparta por toda la boca, lo que será el cierre de un cepillado magistral, ya que no sólo tendremos una boca realmente limpia, sino un aliento fresco.   

 

 

 

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