miedo al dentista

Con los avances que ha habido en las últimas décadas en la práctica dental, es raro que un tratamiento odontológico produzca dolor. Puede haber cierta molestia o presión, pero nada más.

Esta es una de las premisas de los entes colegiales del sector para desmontar el miedo al dentista que aún tiene una porción importante de españoles.

Soportar un dolor o molestia en la boca por temerle al odontólogo no tiene sentido, pues será este profesional el que le aliviará el padecer, además, ir a tiempo reducirá los riesgos de complicaciones.

Además, el Consejo General de Dentistas hizo recientemente una serie de recomendaciones, muy sencillas para tomar en cuenta si usted padece de odontofobia.

-Visitar la clínica antes de la cita para el tratamiento. De esta forma, el paciente se familiarizará con el ambiente y podrá trasladar al personal de la clínica los aspectos que le provocan ansiedad.

-Pedir cita a primera hora. Además de estar más descansado, evitará la espera.

-No llegar antes de tiempo. Se recomienda al paciente llegar a la hora exacta de la cita para no tener que esperar, ya que podría aumentar su ansiedad.

-Que la toma de contacto sea suave. Para ganar confianza, lo ideal es que la primera cita sea para un tratamiento sencillo (limpieza, diagnóstico, radiografía) y dejar los tratamientos más complejos para más adelante.

-Pactar una señal para parar. Antes de empezar el tratamiento, es aconsejable que el paciente comente con el dentista su problema de ansiedad y establezcan una señal (levantar una mano, por ejemplo) para detener el tratamiento en el caso de que lo necesite.

-Escuchar música relajante. El paciente puede llevar sus propios auriculares para oír la música que desee y así relajarse durante el tratamiento.

-Posibilidad de sedación. En casos extremos se podría plantear la posibilidad de usar métodos de sedación, bien farmacológicos o a través de inhalación de óxido nitroso.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*