Los cepillos eléctricos ya pasaron la fase de la duda y desde hace mucho se han convertido en las herramientas preferidas para la higiene bucodental.
Incluso ya tienen primos más modernos, que usan sonido y ultrasonido para hacer su trabajo.
Pero, aquí te hablaremos de cómo usar el cepillo dental eléctrico que, como sabemos viene o con pedestal para recargar o de baterías intercambiables. Se sugiere escoger el primero de estos dos.
Sobre sus características específicas, es mejor que tu dentista de confianza te las indique, de acuerdo a lo que conoce de tu boca.
Debes recordar que los cepillos con cabezal rotatorio (que son la mayoría) se mueve girando un poco de un lado a otro y no girando por completo sobre sí mismo. Y ten en cuenta este movimiento para hacer el cepillado más efectivo.
Luego, todo es igual:
-Comprueba que el dispositivo está cargado;
-Aplica pasta dental (cantidad equivalente al tamaño de un guisante);
-Comienza a cepillar la parte externa de los dientes haciendo pequeños movimientos circulares. En cada diente debe detenerse al menos 5 segundos.
-Seguir con la cara posterior y la superficie de los molares;
-Divide mentalmente la boca en 4 cuartos y dedique al menos 30 segundos a cada uno de ellos;
-Cuando hayas cepillado todos los dientes, avanza cuidadosamente, sin presión, por toda la superficie de las encías;
-Cepille suavemente la lengua y el cielo de la boca;
-Enjuague la cavidad bucal.
-Todo el proceso de limpieza debe tomar alrededor de 3-5 minutos.
Todo esto debes cumplirlo al pasar el cepillo por los dientes sin añadir movimientos extra, ya que se si usa como un cepillo manual puede provocar retraimiento de las encías o daño del esmalte.





