irrigador bucal

De acuerdo a las sugerencias del dentista, a cada persona, dependiendo de su condición, tendrá que usar seda, hilo, cepillos interdentales o irrigador.

Si es el caso de la última herramienta, es necesario adquirir el que mejor se adapte a las necesidad que el especialista indicó se tienen.

Siempre es ideal verificar las diferentes marcas del mercado y antes de usarlo por primera vez, informarse sobre la manera que debe ser usado.

Porque lo cierto es que el irrigador bucal es una herramienta que ha salido del consultorio dental y ha llegado a los hogares para hacer de la higiene dental una garantía más de calidad de vida.

Generalmente, se deben realizar los siguientes pasos para usar un irrigador. De todas maneras, lee las instrucciones de la caja.

– Rellena su depósito con agua, según tus preferencias y necesidades.

– Coloca la boquilla en el irrigador bucal, presiona el botón de encendido y recorre todos los márgenes entre las encías y los dientes y también los espacios interdentales. Es recomendable empezar con una presión baja e ir subiéndola hasta conseguir la fuerza deseada.

– Detente varios segundos sobre cada diente y asegúrate de utilizarlo en todas las piezas dentales. Si vas en orden no te saltarás ninguna.

– Al terminar, llega el turno de limpiar y recoger el irrigador bucal. Para ello, retira la boquilla, límpiala y sécala. Haz lo mismo con el depósito.

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