Una nueva línea de investigación del mango está analizando si los compuestos presentes en Mangifera indica pueden utilizarse para combatir algunas de las bacterias relacionadas con la aparición de caries. Los resultados más recientes apuntan a una posible actividad antimicrobiana frente a Streptococcus mutans, aunque los estudios disponibles todavía no permiten afirmar que comer mango prevenga esta enfermedad dental.

La investigación publicada en junio de 2026 en la revista Bioinformation estudió el efecto de extractos acuosos obtenidos de palos de mango utilizados tradicionalmente como elementos de higiene bucal. El trabajo se realizó in vitro y evaluó diferentes concentraciones del extracto frente a Streptococcus mutans, una bacteria estrechamente relacionada con la formación de biofilm dental y el desarrollo de caries.

Los investigadores prepararon extractos de Mangifera indica al 5%, 10% y 50% y analizaron su capacidad para inhibir el crecimiento bacteriano mediante pruebas de difusión en agar. Los resultados mostraron que el extracto de mango presentó su mayor actividad antimicrobiana con una concentración del 50%, mientras que también se observaron efectos a concentraciones inferiores.

El interés por los extractos naturales crece en odontología

Streptococcus mutans es uno de los microorganismos más estudiados en relación con la caries dental. La bacteria puede formar parte del biofilm que se acumula sobre los dientes y utilizar diferentes carbohidratos para producir ácidos que contribuyen a la desmineralización de los tejidos dentales.

El interés por el mango no se limita al estudio publicado en 2026. Una investigación clínica publicada en 2024 analizó un colutorio elaborado con Mangifera indica en 45 niños de entre 7 y 10 años. Los participantes fueron distribuidos en tres grupos de 15 personas para comparar un colutorio de mango, otro elaborado con Mentha arvensis y un colutorio de clorhexidina al 0,2%.

Durante el seguimiento se analizaron muestras de saliva al inicio del estudio y posteriormente a los 14 y 21 días. El grupo que utilizó el colutorio de Mangifera indica presentó una reducción significativa de los recuentos salivales de S. mutans. También se observó un efecto más limitado sobre Candida albicans.

Sin embargo, el estudio encontró que la clorhexidina obtuvo el efecto global más destacado entre los tres colutorios analizados. Esto resulta relevante porque sitúa los resultados del mango dentro del campo de la investigación de posibles alternativas naturales, pero no como sustituto demostrado de los tratamientos y productos de higiene bucal convencionales.

El mango todavía necesita más investigación

Los resultados disponibles apuntan a que determinados extractos de Mangifera indica pueden presentar propiedades antimicrobianas de interés para la odontología preventiva. Sin embargo, existen diferencias importantes entre comer mango, utilizar un extracto concentrado o emplear un producto elaborado específicamente para la higiene oral.

En el caso del estudio de 2026, los experimentos se realizaron en condiciones de laboratorio, por lo que sus resultados no permiten determinar qué efecto tendría el consumo habitual de mango sobre la aparición de caries en personas.

La investigación sobre el mango continúa, por tanto, centrada en identificar qué compuestos son responsables de esta actividad y cómo podrían incorporarse, en el futuro, a productos destinados a la higiene bucodental.

Por ahora, los trabajos publicados ofrecen una línea de investigación prometedora, pero no una nueva terapia contra la caries. La prevención continúa dependiendo de las medidas de higiene bucal recomendadas y de las revisiones odontológicas periódicas.