Es la enfermedad bucodental más frecuente en el mundo y no tiene cura. La caries es una infección que ataca al diente hasta deteriorarlo y obligar su reparación o extracción. Allí la importancia de que se detecte y se trate a tiempo.
Una caries puede evolucionar a diferentes estados desde que aparece como una pequeña amenaza para el esmalte de nuestros dientes y que crecerá.
Las revisiones dentales frecuentes ayudan en esta tarea de prevenir el avance de la caries.
Se han identificado cinco etapas en la evolución de la caries, a saber:
-Las bacterias que habitan en la boca atacan el esmalte dental, y las primeras molestias pueden notarse en los cambios de temperatura o al tomar alimentos o bebidas con alto contenido en azúcar.
-Los primeros signos de la aparición de la caries en un diente se pueden apreciar en una pequeña manchita en el esmalte que se irá convirtiendo poco a poco en una cavidad.
-Cuando aumenta el dolor significa que la caries ha avanzado y está cerca del nervio del diente en cuestión. Si no se soluciona pronto los daños que puede ocasionar la caries pueden ser importantes.
-Llega un punto en el que el hueco en el diente y la infección afectan al nervio dental, multiplicándose el dolor. En estos casos, cuando se actúa suele ser para proceder con una endodoncia y extirpar el nervio. Una vez extirpado el nervio se procede a reconstruir el diente. En ocasiones el diente queda tan expuesto que se recomienda una funda para protegerlo.
-Si se supera el punto anterior sin acudir al dentista, puede considerarse que la pieza dental afectada se ha perdido en su totalidad.





