halitosis

El mal aliento es una afección que nos ha ocurrido a todos alguna vez, por una razón u  otra. Es una sensación molesta, que crea inseguridad en las relaciones sociales, porque no queremos hablar con nadie.

Al tomar en cuenta que en la mayoría de los casos, la halitosis, como se llama la enfermedad, nace en las encías y la lengua, debido a una mala higiene bucal.

  1. Cepillarse los dientes dos veces al día como mínimo es el primer paso para mantener una boca saludable y libre de mal aliento. El cepillado debe durar de dos a tres minutos y se debe atender cada zona de la boca. El cepillado más importante es el de antes e ir a dormir, ya que durante la noche proliferan más las bacterias que causan la halitosis.
  2. Incluir el uso del hilo dental en la rutina de higiene dará mejores resultados en prevenir la halitosis. Este material se usa muy poco por ser incomodo, pero es ideal para sacar de entre los dientes restos de comida que pueden provocar mal aliento.
  3. Limpiar la lengua es fundamental. Las papilas gustativas y los pliegues de la lengua acumulan residuos que no se perciben a simple vista pero que dan lugar al mal aliento. Por ello, la recomendación es cepillar también la lengua o adquirir un raspador de lengua en una farmacia.
  4. El uso del enjuague bucal es indispensable en la lucha para mantener a raya la halitosis, pues, al ser líquido, llega a todos los rincones de la boca a los que el cepillo no tiene acceso. Así, ayuda a eliminar restos de comida y aporta distintas propiedades según su composición, como puede ser la eliminación de bacterias.
  5. Beber agua, al menos entre 1,5 y 2 litros al día, además de beneficiar la salud, ayudará a evitar la sequedad de la boca, que puede hacer que el mal aliento sea más evidente. Además, el agua ayuda a arrastrar partículas de comida y bacterias.
  6. No fumar. Evitar el tabaco, no solo por el mal aliento sino por la salud en general, dará buenos resultados. Después de fumar, la boca queda seca y el olor del tabaco permanece, incluso después de cepillarte los dientes.
  7. Masticar frutas frescas, como manzanas, puede convertirse en tu gran aliada contra la halitosis, porque se aumenta el flujo de saliva que, acto seguido, arrastra las bacterias de los dientes, la lengua y las encías. Un fenómeno que también se logra con chicle o caramelos sin azúcar.
  8. Visitar al dentista es recomendable para una frecuente limpieza, y una revisión de la boca para definir posibles problemas, incluyendo la causa del mal aliento.

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