Con la llegada del verano, los tratamientos de blanqueamiento dental han experimentado un notable repunte en Baleares. El Colegio Oficial de Dentistas de Baleares (CODB) ha lanzado una advertencia ante el aumento de personas que recurren a técnicas vistas en redes sociales, especialmente en plataformas como TikTok, sin supervisión profesional. La doctora Susane Herrero, secretaria del CODB, ha señalado que «en esta época del año se alcanza el punto máximo de demanda» de este tipo de procedimientos, y ha añadido que «en los últimos años se ha incrementado significativamente su popularidad».

El doctor Pablo Díaz-Romeral, tesorero del Colegio, ha explicado que «en verano, muchas personas quieren mejorar su apariencia o se preparan para eventos como bodas, lo que incrementa la demanda de blanqueamientos con fines estéticos». Sin embargo, puntualiza que esta tendencia viene creciendo desde hace ya varios años.

¿Son tratamientos peligrosos?

Consultada sobre los posibles riesgos, la doctora Sara Moralejo, vocal del CODB, afirma que estos tratamientos pueden llegar a ser peligrosos si no los realiza un profesional debidamente cualificado. «Sí, pueden serlo si no hay un control adecuado», asegura.

Por su parte, el doctor Díaz-Romeral subraya que «cuando el procedimiento se realiza bajo supervisión profesional, con productos autorizados y por manos expertas, no implica ningún riesgo». Sin embargo, insiste en que «los métodos caseros que circulan por TikTok o Instagram sí pueden resultar peligrosos». Según recalca, «estos inventos no están avalados por agencias sanitarias ni por fabricantes que hayan comprobado su seguridad en personas».

Posibles efectos secundarios

Sobre los efectos adversos que pueden surgir, las opiniones de los especialistas consultados por Ultima Hora son diversas. La doctora Moralejo menciona un posible aumento de la sensibilidad dental, mientras que el doctor Díaz-Romeral aclara que si bien puede producirse cierta sensibilidad los primeros días, los productos actuales han mejorado considerablemente y ese efecto se controla mejor. «Es una molestia leve y temporal, muy parecida a una sensación postoperatoria, pero no supone un riesgo para la salud», asegura.

¿Es recomendable este tipo de tratamiento?

La doctora Moralejo considera que, al tratarse de un procedimiento estético, no lo recomienda a menos que el propio paciente lo solicite expresamente. En cambio, el doctor Díaz-Romeral tiene una visión más positiva: «Es una forma de mejorar la sonrisa, como lo harías con cualquier otro aspecto estético. No es invasivo, es un tratamiento sencillo y conservador. No es una cirugía ni un procedimiento como el bótox; es una intervención cosmética rápida que ofrece resultados visibles: unos dientes más blancos y una sonrisa más atractiva».

¿Quiénes se lo hacen?

Respecto al perfil de quienes optan por este tratamiento, la doctora Herrero apunta a «mujeres de entre 35 y 60 años con una salud bucodental adecuada». Explica que «a partir de los 35 años los dientes tienden a amarillear de forma natural, por lo que en muchos casos se trata de un blanqueamiento con efecto rejuvenecedor». Y añade que, en personas más jóvenes, podría tratarse de un fenómeno conocido como blancorexia, es decir, la obsesión por tener unos dientes cada vez más blancos.

El doctor Díaz-Romeral profundiza en este concepto: «La blancorexia es una alteración de la percepción, una especie de obsesión estética que lleva a algunas personas a buscar dientes excesivamente blancos, por encima de lo natural».

Por su parte, la doctora Moralejo señala que incluso hay pacientes que ya solicitan blanqueamientos a edades más tempranas, entre los 25 y los 30 años. En la misma línea, la doctora Catalina Bennáser indica que «muchas chicas jóvenes, tras finalizar un tratamiento de ortodoncia, buscan completar su sonrisa con un blanqueamiento».

El doctor Díaz-Romeral concluye que «normalmente es gente joven, que se cuida la salud bucodental, que ha llevado ortodoncia y busca un mejor aspecto estético». Coincide además con la doctora Herrero en que esta demanda también es frecuente entre mujeres de distintas edades, desde los 25 años en adelante.