Una investigación liderada por el doctor Lino Esteve Colomina aportó información importante de cómo manejas perforaciones de la membrana sinusal, en el momento de aplicar implantes en el maxilar posterior.

En la introducción de su estudio, Esteve Colomina explica que la atrofia de los rebordes alveolares obliga al dentista a recurrir a la técnica del sinus-lift.

Es una técnica de 30 años de uso que ha comprobado su eficiencia y predictabilidad, llamada también injerto subantral, una de las mejor documentadas en implantología oral.

“Las revisiones sistemáticas ofrecen tasas de supervivencia a largo plazo de los implantes colocados tras el aumento de seno superiores al 90%. Sin embargo, este tipo de cirugía es «sensible a la técnica», y el aumento sinusal no está exento de complicaciones”, advierte Esteve.

Y esas complicaciones también están identificadas. Puede haber lesiones nerviosas, complicaciones hemorrágicas, infección aguda o crónica con posible pérdida del injerto, apertura de la herida quirúrgica y potencialmente comunicación buco-sinusal, o incapacidad de conseguir estabilidad primaria de los implantes y su posible migración al seno, entre otras.

No obstante, la perforación de la membrana de Schneider o sinusal es la más frecuente; su incidencia media en el acto operatorio se sitúa entre el 25-30% de los casos. “Así pues, debemos esperar que se nos perfore la membrana en uno de cada cuatro sinus-lift que emprendamos”.

La investigación, publicada en Gaceta Dental, detalla las circunstancias en que se presentan estas perforaciones, su significado clínico real y los posibles abordajes de que se dispone para su reparación.

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