Este 15 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Ortodoncia, una especialidad que, pese a su creciente popularidad, muchos siguen asociando principalmente a fines estéticos. Sin embargo, los beneficios funcionales y de salud general son igualmente relevantes, tal como lo subraya el Dr. Manuel Poveda, doctor en Odontología por la Universidad Complutense de Madrid. En una entrevista para Dentalia, Poveda remarca que “muchas personas buscan el tratamiento con el objetivo de mejorar su apariencia y autoestima, sin tener plena conciencia de los efectos positivos que tiene en la salud bucal, musculoesquelética, emocional, y en definitiva en su bienestar general”.

El especialista insiste en que los beneficios de la ortodoncia no se limitan a lo visual: “La ortodoncia no solo mejora la estética bucodental, sino que también aporta muchísimas ventajas dependiendo del momento de actuación”. En edades tempranas, permite prevenir problemas en el desarrollo de los maxilares, evitar la falta de espacio para la erupción dental, corregir asimetrías faciales y funcionales, así como eliminar hábitos perjudiciales como la respiración oral, la succión del pulgar o la interposición de labios. “Producimos no sólo un efecto en los dientes, sino también un efecto ortopédico que es de gran importancia”, recalca.

Un impacto más allá de la sonrisa

La intervención a edades tempranas es clave para evitar complicaciones mayores en la edad adulta, como alteraciones en la articulación temporomandibular (ATM), problemas funcionales o dificultades en el recambio dentario. En adultos, por su parte, los efectos menos conocidos incluyen una mejora en la eficacia masticatoria y deglutoria, con un impacto directo en la digestión y la prevención de trastornos gástricos.

Preparación para otros tratamientos dentales

Además, tener los dientes correctamente alineados facilita la higiene diaria, lo que contribuye a reducir la aparición de caries y enfermedades de las encías. “Unos dientes bien alineados facilitan una higiene bucal más eficaz, disminuyendo la incidencia de caries y enfermedades periodontales, que pueden cursar con hasta la pérdida prematura de dientes”, explica el Dr. Poveda.

El especialista también destaca que la ortodoncia puede actuar como paso previo a otros tratamientos odontológicos. “La ortodoncia puede preparar la boca para otros tratamientos bucodentales, como la colocación de implantes dentales o la rehabilitación de la boca con prótesis fija, que de otra forma sería imposible o haría necesario tratamientos bucodentales previos mucho más agresivos”.

Asimismo, lograr una mordida equilibrada tiene un efecto directo en la prevención del bruxismo, los dolores musculares o las cefaleas tensionales. “Una mordida adecuada también estabiliza la articulación temporomandibular (ATM), reduciendo el riesgo de padecer bruxismo nocturno, dolores musculares, que pueden causar cefaleas tensionales, y dolores articulares que suelen irradiarse a la zona del oído”, señala. En ciertos casos, incluso puede ayudar a aliviar síntomas de apnea del sueño o mitigar su gravedad.

Una herramienta preventiva en salud general

Para el Dr. Poveda, la ortodoncia debe ser considerada como una medida preventiva de salud global, más allá de lo meramente dental. “Corregir maloclusiones y desalineaciones a tiempo puede evitar el desarrollo de trastornos temporomandibulares, dolores musculares, cefaleas tensionales y alteraciones posturales”. Además, advierte que los problemas periodontales no tratados pueden desencadenar complicaciones que van más allá de la boca, como desequilibrios en personas con diabetes, trastornos vasculares o infecciones gastrointestinales. “Al facilitar una higiene bucal más eficaz y sencilla, se reduce la incidencia de caries y enfermedades periodontales que podrían generar complicaciones locales en la boca y a nivel sistémico, como descompensación de diabetes mellitus, problemas vasculares, infecciones del tracto digestivo”.

La importancia del diagnóstico y el seguimiento profesional

En este contexto, el especialista hace hincapié en la necesidad de una atención ortodóncica personalizada y supervisada por profesionales cualificados. “… enfocamos nuestros esfuerzos en concienciar y educar sobre la figura del profesional con un exhaustivo diagnóstico y seguimiento del caso, especialmente ante el auge de la ortodoncia ‘desde casa’”. Poveda alerta sobre los peligros de esta tendencia en alza, que prescinde del seguimiento clínico: “Los tratamientos sin supervisión profesional pueden provocar y ya lo hemos visto en muchos casos problemas en la articulación temporomandibular, falta de engranaje dental, movilidad dentaria, reabsorciones radiculares, lesiones en encías y hasta la pérdida de piezas dentales”.

Un cambio de percepción necesario

A pesar de que la visión social de la ortodoncia está evolucionando gracias a la labor divulgativa de los profesionales del sector, Poveda considera que aún queda mucho por avanzar: “Todavía tenemos un largo camino por recorrer para que se perciba la ortodoncia como una inversión en salud integral, y no solo como un tratamiento ‘estético’. Sin duda, como profesionales, tenemos el deber de seguir educando a la sociedad sobre los beneficios de la ortodoncia como método de prevención”.