La ortodoncia invisible, también conocida como invisalign, ha ganado una gran popularidad en los últimos años gracias a sus ventajas estéticas y a la comodidad que ofrece en comparación con los brackets tradicionales. Este tipo de tratamiento ha revolucionado la manera en la que los pacientes pueden corregir sus dientes desalineados, ya que, a diferencia de los brackets metálicos, los aparatos invisibles son discretos y casi imperceptibles.

Este tipo de ortodoncia utiliza alineadores transparentes y removibles, diseñados a medida para cada paciente, con el fin de corregir problemas dentales como los dientes torcidos, la mordida incorrecta o los espacios entre los dientes. A lo largo del tratamiento, los alineadores se reemplazan por otros nuevos, cada uno diseñado para mover gradualmente los dientes hasta lograr una posición más alineada.

¿Cómo funciona este tratamiento?

El tratamiento de ortodoncia invisible comienza con una consulta donde se toman impresiones de los dientes, que luego se digitalizan para crear un modelo 3D. A partir de este modelo, se diseñan alineadores personalizados que se usan de forma secuencial para mover los dientes gradualmente.

Cada alineador debe usarse entre 20 y 22 horas al día, y se cambia cada dos semanas. El ortodoncista realiza revisiones cada seis semanas para asegurarse del progreso, y el tratamiento suele durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de la complejidad del caso.

¿Qué ventajas tiene?

  • Estética y discreción: los alineadores invisibles son transparentes, lo que los hace mucho menos visibles que los brackets tradicionales, ideal para quienes desean mantener su sonrisa natural durante el tratamiento

  • Comodidad: Al no tener brackets, los alineadores son más cómodos y no causan molestias como llagas en la boca. Además, al ser intercambiables, se pueden comer y beber sin restricciones.

  • Facilidad de higiene: los alineadores se pueden quitar, lo que facilita el cepillado y el uso de hilo dental, algo más complicado con los brackets.

  • Menos consultas y ajustes: Como los alineadores se entregan en varios sets que el paciente cambia por sí mismo, las visitas al ortodoncista son menos frecuentes, lo que resulta más conveniente.

El éxito del tratamiento depende de la disciplina del paciente, quien debe usar los alineadores el tiempo recomendado y cambiarlos a tiempo para obtener buenos resultados.

Aunque el coste de la ortodoncia invisible puede ser más alto que el de los brackets tradicionales, muchos pacientes consideran que las ventajas estéticas y de comodidad justifican la inversión extra.