El sangrado de encías es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la clínica dental. Muchas personas lo notan al cepillarse o al usar hilo dental y tienden a restarle importancia. Sin embargo, las encías sanas no sangran.

¿Por qué sangran las encías?

El motivo más habitual es la gingivitis, una inflamación reversible de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana.

Cuando la placa no se elimina correctamente mediante el cepillado y la higiene interdental, las bacterias liberan toxinas que provocan una respuesta inflamatoria. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades periodontales se encuentran entre las patologías más prevalentes a nivel global.

Síntomas habituales de gingivitis:

  • Sangrado al cepillarse o espontáneo

  • Enrojecimiento

  • Inflamación

  • Sensibilidad

  • Mal aliento persistente

La buena noticia es que la gingivitis es reversible si se trata a tiempo con higiene profesional y una mejora de los hábitos de cuidado en casa.

Cuando el sangrado es una señal de alarma mayor

Si la inflamación no se trata, puede evolucionar hacia una periodontitis, una enfermedad más avanzada que afecta al hueso que sostiene el diente.

La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) advierte que la periodontitis es una de las principales causas de pérdida dental en adultos. A diferencia de la gingivitis, el daño óseo que produce no es reversible, aunque sí puede controlarse con tratamiento periodontal adecuado.

Además del sangrado, pueden aparecer:

¿Puede sangrar por otras causas?

Aunque la placa bacteriana es la causa más frecuente, existen otros factores que pueden favorecer el sangrado:

  • Cambios hormonales (embarazo, pubertad)

  • Tabaquismo

  • Estrés crónico

  • Déficit nutricional (como vitamina C)

  • Medicación anticoagulante

  • Cepillado traumático

Por eso es importante no normalizar el síntoma y realizar una valoración profesional.

¿Qué hacer si te sangran las encías?

Si te sangran las encías, es fundamental no abandonar el cepillado, ya que suspender la higiene solo empeora la inflamación y favorece la acumulación de placa bacteriana. Además, conviene incorporar higiene interdental diaria, como el uso de hilo dental o cepillos interproximales, para eliminar la placa en zonas donde el cepillo no llega. También es recomendable solicitar una revisión periodontal para evaluar el estado de las encías y, si el profesional lo indica, realizar una limpieza dental para controlar la inflamación y prevenir complicaciones.