La preocupación por cuidar la salud dental ha crecido. En 2010, según estadísticas, 20% de la población accedía al dentista al menos una vez cada 2 años, hoy lo hace 52% de las personas. Esta demanda de servicios dentales debe ser atendida.

Así la oferta está formada por las grandes aseguradoras, las corporaciones que operan bajo la fórmula de la franquicia y más de 20.000 clínicas repartidas por España.

También el número de profesionales se ha incrementado notablemente. El Consejo General de Dentistas lo cifra en más de 36.000 y cada año se gradúan 1.700 nuevos dentistas. Asciende a 1:1.280 la proporción de dentistas por número de habitantes, una cifra elevada, considerando que la OMS recomienda un dentista por cada 3.500 habitantes.

Desde el punto de vista financiero, aproximadamente 40% de las clínicas dentales en España factura menos de 250.000 euros al año, 37% hasta medio millón de euros y 18% hasta un millón de euros.

Instalar una clínica dental supone una fuerte inversión inicial, por el coste elevado de los equipos médicos: a partir de 150.000 euros para una clínica pequeña.

Y habrá que tomar en cuenta que es un sector muy competitivo, con exceso de profesionales, cierto intrusismo profesional y episodios de competencia desleal, puede abrirla alguien que no sea dentista.

Aún así, la demanda creciente y la rentabilidad de esta actividad, hacen que poner en marcha una clínica dental pueda ser una buena oportunidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

*