Es evidente que el ejercicio de la odontología está en la primera línea de riesgo. Ya lo han determinado varios países en su clasificación de actividades que se irán reiniciando mientras se combate a la covid-19.

En Costa Rica, los profesionales están claros y por ello han extremado las medidas preventivas y de higiene, que eviten la propagación del coronavirus.

Los odontólogos trabajan directamente en la boca del paciente, esto los hace mucho más susceptibles a padecer y contagiar la covid-19.

Los aerosoles que son producidos en odontología por motores de alta velocidad o instrumentos ultrasónicos, al estar en contacto con saliva y la sangre, constituyen un medio que puede favorecer la propagación del virus.

El Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica (CCDCR) recomendó que, con la evidencia científica, procuren la protección tanto de los profesionales en Odontología, su equipo de trabajo y también de los pacientes.

“Desde que inició la pandemia solicitamos al Ministerio de Salud incorporar las acciones específicas establecidas por el Colegio de Cirujanas Dentistas para la atención odontológica de pacientes, al considerar que están a menos de 30 centímetros de distancia de la persona, espacio muy por debajo de la indicación de las autoridades”, comentó Dany Obando del Colegio de Cirujanos Dentistas.

Además del uso de todas las barreras de bioseguridad e insumos de protección que ya se venían implementando anteriormente como batas, guantes y lentes de protección, se han adoptado nuevas medidas pensando en la seguridad y la salud de los profesionales y los pacientes, por ejemplo, el uso de cubre bocas N95 o equivalentes, protectores faciales, así como descartar entre pacientes todo el equipo que sea desechable.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

*