¿Qué debo tener en cuenta a la hora de comprar una pasta de dientes?
¿Qué debo tener en cuenta a la hora de comprar una pasta de dientes?

Entrar en un supermercado o una farmacia y elegir una pasta de dientes puede parecer sencillo hasta que vemos la cantidad de opciones disponibles. Hay dentífricos blanqueadores, para dientes sensibles, para encías, anticaries, infantiles, con ingredientes específicos e incluso productos que prometen solucionar varios problemas a la vez. Ante tanta variedad, es normal preguntarse: ¿qué debe tener realmente una buena pasta de dientes?

La respuesta depende, en parte, de las necesidades de cada persona. No existe necesariamente una pasta perfecta para todo el mundo. Sin embargo, sí hay algunos aspectos que conviene revisar antes de escoger un dentífrico para utilizar diariamente.

El flúor es uno de los primeros aspectos que debemos comprobar

Para la mayoría de las personas, uno de los elementos importantes de una pasta dental de uso habitual es el flúor, ya que contribuye a proteger los dientes frente a la aparición de caries.

Por eso, más allá del sabor, el envase o las promesas publicitarias, merece la pena comprobar la composición del producto.

La concentración necesaria puede variar especialmente en el caso de los niños. El Consejo General de Dentistas de España recomienda dentífricos de 1.000 ppm de flúor para menores de seis años y de 1.450 ppm a partir de esa edad.

En adultos, lo habitual es utilizar una pasta dental fluorada de uso diario, salvo que el dentista haya recomendado un producto diferente debido a alguna necesidad concreta.

Pero el flúor no es lo único que deberíamos mirar. Si tienes sensibilidad dental, por ejemplo, puede ser conveniente utilizar una pasta formulada específicamente para este problema. La sensibilidad suele manifestarse como una molestia breve al beber algo frío, tomar alimentos calientes o consumir productos dulces o ácidos.

Sin embargo, si la sensibilidad aparece de repente, es intensa o persiste durante mucho tiempo, no conviene limitarse a cambiar de dentífrico. El dolor o la sensibilidad también pueden estar relacionados con otros problemas dentales, por lo que es recomendable realizar una revisión.

Algo similar ocurre con las pastas dirigidas al cuidado de las encías. Si observamos sangrado frecuente al cepillarnos, inflamación o cambios en las encías, utilizar un determinado dentífrico no debería sustituir la valoración de un dentista.

¿Y las pastas de dientes blanqueadoras?

Las pastas blanqueadoras son una de las opciones que más llaman la atención, especialmente entre quienes quieren mejorar el aspecto de su sonrisa.

Aquí conviene diferenciar entre eliminar determinadas manchas superficiales y realizar un verdadero tratamiento de blanqueamiento dental. Una pasta dentífrica puede ayudar a mantener los dientes limpios y algunos productos están formulados para actuar sobre manchas externas, pero eso no significa que puedan conseguir los mismos resultados que un tratamiento profesional.

Además, utilizar continuamente productos muy abrasivos no necesariamente es una buena idea. Si nuestro objetivo principal es conseguir unos dientes más blancos, lo recomendable es consultar primero al dentista para conocer qué está produciendo el cambio de color y cuál es la opción adecuada.

Otro aspecto a tener en cuenta es que una pasta que produce mucha espuma no tiene por qué limpiar mejor. Tampoco un sabor especialmente fuerte significa que estemos consiguiendo una higiene más profunda.

Lo realmente importante es utilizar correctamente el dentífrico junto con una buena técnica de cepillado.

La mejor pasta de dientes también depende de tu boca

No todas las personas tienen las mismas necesidades. Al elegir una pasta dental deberíamos tener en cuenta aspectos como:

  • La presencia de caries frecuentes.
  • La existencia de sensibilidad dental.
  • El estado de nuestras encías.
  • Si llevamos ortodoncia.
  • La edad de la persona que va a utilizarla.
  • La existencia de determinadas alteraciones de la boca.
  • Las recomendaciones realizadas por nuestro dentista.

También existen dentífricos con concentraciones o formulaciones específicas que pueden recomendarse en determinados pacientes. En estos casos, no es conveniente elegirlos simplemente porque pensemos que un producto más potente será necesariamente mejor.

La pasta de dientes debe formar parte de una rutina completa de higiene oral. Un dentífrico adecuado puede ayudar, pero no compensa un cepillado incorrecto o demasiado rápido.

Es importante cepillar correctamente todas las superficies de los dientes y prestar atención a las zonas próximas a las encías y a los espacios donde se acumula con mayor facilidad la placa. Cuando sea necesario, la higiene debe complementarse con hilo dental o cepillos interdentales.

En el caso de los niños, además, debemos utilizar una pasta adecuada para su edad y controlar la cantidad empleada. Las recomendaciones actuales también insisten en la importancia de que el cepillado infantil sea supervisado por un adulto durante los primeros años.

En definitiva, para elegir una buena pasta de dientes debemos mirar más allá del envase. Que contenga una concentración adecuada de flúor, que responda a nuestras necesidades y que no pretenda solucionar por sí sola un problema que necesita tratamiento profesional son tres criterios fundamentales.

Y si tienes dudas entre varios tipos de dentífrico, puedes aprovechar tu próxima revisión dental para preguntar cuál es el más adecuado. Al igual que ocurre con el cepillo de dientes, la mejor elección dependerá del estado de tu boca y de tus necesidades particulares.