La tideglusib, un medicamento ensayado inicialmente para tratar el alzheimer, ha funcionado en un nuevo método para estimular la regeneración de la dentina a partir de las células madre de la pulpa dental.

La investigación, a cargo de Paul Sharpe, del King’s College de Londres, halló que la tideglusib frena la acción de la encima GSK-3 que evita que la dentina continúe formándose.

De esta manera, se han ideado pequeñas esponjas biodegradables empapadas en el fármaco que son introducidas en las cavidades, para estimular el crecimiento de la dentina, a través de la estimulación de células madre residentes en la pulpa dental y así reparar el daño en tan solo seis semanas.

El éxito de esta nueva metodología radica además en que se podrá reconstruir el diente sin necesidad de taladros, agujas, amalgama o resinas.

Además, el proceso acelera el proceso natural de remineralización de los dientes, por el que “los minerales de calcio y fosfato vuelven a entrar en el diente para reparar un defecto”.

La técnica constaría de dos pasos: primero se prepara la parte dañada de la capa externa del esmalte del diente y después, se usa una pequeña corriente eléctrica para “empujar” los minerales en el diente y así reparar la cavidad.

Es una técnica no invasiva, natural y rápida para los pacientes e ideal para aquellos con fobia y ansiedad a pisar la consulta del dentista, que puede estar disponible en los próximos años.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

*