Que visitar al dentista es costoso ya no es una excusa válida para quienes rebuscan en sus pensamientos formas de evitar ir a una revisión odontológica.

Los fóbicos al dentista, que cada vez se quedan con menos excusas, ahora comentan que tampoco tienen tiempo.

El factor económico ha ido quedado relegado, primero, por la proliferación de clínicas dentales que ha hecho que los precios de los tratamientos bajen, por el juego de la competitividad, la oferta y la demanda, pero, sobre todo, por la aparición de los seguros dentales, que con sus pólizas dentales familiares cubren todo tipo de tratamientos, con precios más reducidos y parte de los servicios gratuitos.

Entonces, ¿para qué darle largas? Está demostrado que una pequeña molestia dental puede convertirse en una grave enfermedad si no se trata a tiempo.

Un estudio reciente indica que uno de cada diez españoles dice no tener tiempo para ir al dentista, debido a sus ocupaciones diarias.

El estudio, titulado “Pacientes en el sector dental”, elaborado por la consultora Key-Stone para Straumann, ha mostrado que el 21% de los encuestados reconoce no acudir a una clínica dental, pese a tener algún problema bucal, por dificultades económicas.

No toman en cuenta que diferentes empresas de seguros dentales poseen entre sus productos pólizas dentales familiares que pueden resolver ese inconveniente.

La fobia al dentista está relacionada con alguna mala experiencia infantil o por el simple hecho de creer que todo procedimiento en el consultorio dental será doloroso, tomando en cuenta las raras y puntiagudas herramientas que el odontólogo utiliza en su trabajo.

Pero hoy en día hay técnicas de sedación que son más fuertes que las excusas de las personas con miedo al dentista. Y las pólizas dentales familiares tumban la primera de todas las premisas falsas: el odontólogo es muy caro.

En el mercado de las aseguradoras y el sector bancario es variada la oferta de pólizas dentales familiares. Lo ideal es saber qué ofrece cada una y tomar una decisión en base a servicios y presupuesto.

Algunas de ellas, como Oralprima, cubre, por ejemplo, consultas, radiografías básicas, limpieza bucal, fluoraciones, sellado de fisuras, periodontograma, estudio implantológico, entre otros.

Por una pequeña prima, el seguro dental familiar permite el acceso a tratamientos dentales en muy buenas condiciones (ver aquí).

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